UNA MADRE MILAGROSA

Publicado 23 julio, 2013 por Ana Maria Peña

Carta de una alumna ZEN para Suzanne Powell

Hola Suzanne,
Antes de nada y relatar mi historia como bien dice en mi tierra es de bien nacido ser agradecido.

Soy Ana, una malagueña alumna de segundo nivel desde hace una año, desde entonces he experimentado muchas cosas con los toques zen, a cual más maravillosa, y he estado un millón de veces por escribirte, pero la que me ha dado el empuje ha sido lo que me ocurrió anoche con mi hija pequeña.

Hace unas semanas nos hemos trasladado toda la familia (somos cinco) a vivir a EEUU por mediación del trabajo de mi marido, el primer mes aquí no tenemos sanidad, y en vez de esperar yo en España, decidí venirme con él, porque yo tenía mi capacidad zen, tengo que decir que siempre que había hecho toques zen o de emergencia, tenía la tranquilidad del hospital cerca, que conste que nunca tuvimos que utilizarlo.

Pero anoche mi hija pequeña chocó su nariz con la cabeza de su hermano, con la consecuencia de que empezó a sangrar la nariz y a mí me dio la sensación de que la tenía rota, y practiqué el toque zen de emergencia todo el rato.

La pobre no paraba de sangrar y se le estaba hinchando la cara, yo estaba a lo mío mientras que mi hijo me explicaba lo sucedido, mirando a la niña le indico a mi marido, también alumno zen, que la niña parece que tiene la nariz rota, y nosotros aquí sin tener derecho a sanidad, eso sí pagando mucho dinero la tienes. Estuve con el toque zen de emergencia hasta que mi hija me dijo que ya no le dolía y dejó de sangrar la nariz y la hinchazón parecía que se le había bajado.

Ella tan feliz me dio las gracias y me dijo que era una madre milagrosa porque hacía toques zen, y mientras ella decía eso me acordaba de ti de la “casualidad” de encontrarte y de haber podido ir a tu curso y tener esta maravillosa capacidad.

Y anoche cuando me puse a meditar agradecida por todo……. me vino a la mente que debo de ayudar más, creo que todo irá viniendo, porque desde que te conozco me dejo llevar, acepto las cosas como van viniendo y confío, y eso es debido a la paz interior que llevo dentro.

Ah! Mi hija esta mañana ya no tenía NADA.

Me despido de ti mandándote todo mi amor y un besazo muy grande. (Aquí tienes una alumna zen en Doral, Miami para lo que necesites).

fuente: http://suzannepowell.blogspot.com.es/2013/07/una-madre-milagrosa.html?spref=fb

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: