VINAGRE DE MANZANA

Publicado 11 mayo, 2013 por Ana Maria Peña

EL VINAGRE DE MANZANA Y SUS PROPIEDADES. UN EXCELENTE ALIADO AL MOMENTO DE COMBATIR EL COLESTEROL ALTO Y MANTENER LIMPIAS TUS ARTERIAS. TE ENSEÑAMOS A HACER TU PROPIO VINAGRE Y SACAR EL MÁXIMO DE SUS BENEFICIOS.

El vinagre se obtiene de la fermentación de los azúcares de jugos de distintas frutas y es utilizado desde tiempos remotos. Los primeros que lo elaboraron fueron los babilonios en el año 5000 a.C., cuando fermentaron el zumo de dátil. Después, los egipcios se encargarían de elaborar el vinagre de manzana y de descubrir y dar uso a sus múltiples beneficios para la salud.

Desde la antigüedad se usaba para evitar o tratar distintos males que tenían que ver con las vías respiratorias, las encías, la piel, las digestiones difíciles, la obesidad y los huesos. Además, se utilizaba como condimento o conservador de los alimentos.

Se sabe que contiene más de 60 nutrientes, entre los que destacan el potasio, el calcio y el magnesio, minerales esenciales para que la presión se mantenga estable. Incluso, es bueno para fijar el calcio en los huesos y mantiene la piel y el cabello saludables.

En tanto, en comparación con el vinagre de uva (vino), el que se obtiene a partir del jugo de manzana posee grandes propiedades curativas y constituye un buen complemento alimenticio. El primero no es muy recomendable ya que contiene grandes cantidades de ácido acético y es irritante para el sistema digestivo.

El vinagre de manzana: un producto anticolestrol

Una de sus principales virtudes es que ayuda a quemar las grasas e impedir su acumulación, incluso en las arterias. Constituye un excelente complemento para tratar la hipercolesterolemia y la angina de pecho, ya que no sólo rebaja los niveles de colesterol LDL sino que ejerce una función de “arrastre” que no deja que este colesterol se adhiera a las arterias.

Por lo tanto, mantiene el colesterol y triglicéridos en forma soluble permitiendo que sean transportados y eliminados.

El vinagre de manzana como quema–grasas

Este producto facilita la digestión de las comidas, especialmente cuando fueron abundantes e impide que parte de las grasas que se consumieron se acumulen en el organismo en forma de adiposidad, evitando así la obesidad. Por lo tanto, es un buen complemento para las dietas de adelgazamiento porque ayuda a quienes deseen perder peso, actuando como emulsificador y antioxidante sobre las grasas.

El vinagre de manzana, al aportar al organismo una enzima, proveniente de este fruto llamada pectina, bloquea la absorción de grasas permitiendo mantener un peso ideal.

Otros beneficios

•	Gran depurativo intestinal, gracias a su contenido de ácido acético. Combate el estreñimiento.
•	Por su contenido de potasio, alcaliniza el Ph sanguíneo y evita mareos, calambres y cansancio.
•	Tiene un poder saciante.
•	Confiere efectos positivos para la sequedad de la piel y de las mucosas del cuerpo, por su riqueza en vitamina A
•	Actúa como tonificante cerebral porque contiene fósforo
•	Coadyuvante para personas con disfunciones de la vesícula biliar
•	Coadyuvante para el tratamiento de los desórdenes hepáticos
•	Desintoxica el hígado, metabolizando las grasas y evitando su acumulación

En general, el vinagre de manzana provoca en el organismo un efecto depurativo y remineralizante, logrando que quien lo toma se sienta más saludable y ligero.

¿Cómo debe consumirse?

Se puede utilizar todos los días como aderezo para ensaladas, verduras, salsas y otros platillos.
Las cantidades a ingerir dependerán de cada persona, y éstas se tienen que adecuar a los requerimientos individuales. Aclaramos que no debe usarse como medicamento.

¿Cómo preparar el vinagre de manzana?

Lo único que se necesita son manzanas. De preferencia, que sean de origen biológico para que ningún producto químico pueda estropear la fermentación; también, deben ser las más dulces y tienen que estar perfectamente limpias.

La dulzura de las manzanas es clave para la fermentación ya que a más azúcar, mayor graduación alcohólica. Además, si se deja algún trozo de piel de manzana en el zumo, la fermentación será más rápida. Todo el proceso tiene una duración de uno a dos meses.
Indicaciones:

•	Elaborar el zumo, aproximadamente un litro. Para ello, hay que utilizar la pulpa de la manzana, sin corazón ni rabo.
•	Colocar el jugo en un envase de cristal ancho y sólo llenarlo hasta la mitad; taparlo con un globo, con el fin de que no entre oxígeno y los gases de la fermentación se expandan. Dejarlo así por espacio de 4 a 6 semanas, bajo una temperatura de entre 18 y 20°C . Una vez que pasó el tiempo necesario para que el zumo se fermentara, al cual se le llama mosto, es momento de la transformación en vinagre.
•	Poner el mosto en otro recipiente ancho, cubrirlo con un paño limpio y dejarlo en un lugar cálido, ya sea cerca de una estufa, un radiador o una ventana donde dé el sol, durante tres días.
•	Cuando pasen esos tres días, destapar el recipiente y evitar exponerlo a la luz directa y a los cambios bruscos de temperatura. De hecho, será mejor si el proceso se lleva a cabo en un lugar oscuro.
•	Remover el contenido una vez al día para que se oxigene. Hacerlo muy cuidadosamente para que la capa de fermento que aparece en la superficie no se rompa ni se hunda. De no ser así se morirán las bacterias que fermentan.
•	Finalmente, filtrar el vinagre y envasarlo en una botella oscura puesto que la luz solar logrará estropearlo antes de tiempo.

De esta manera, se obtendrá un vinagre de manzana sin refinar y sin conservantes químicos, con todas las propiedades y beneficios para la salud de tu ser querido que previamente te dimos a conocer.
EL VINAGRE DE MANZANA Y SUS PROPIEDADES. UN EXCELENTE ALIADO AL MOMENTO DE COMBATIR EL COLESTEROL ALTO Y MANTENER LIMPIAS TUS ARTERIAS. TE ENSEÑAMOS A HACER TU PROPIO VINAGRE Y SACAR EL MÁXIMO DE SUS BENEFICIOS.

El vinagre se obtiene de la fermentación de los azúcares de jugos de distintas frutas y es utilizado desde tiempos remotos. Los primeros que lo elaboraron fueron los babilonios en el año 5000 a.C., cuando fermentaron el zumo de dátil. Después, los egipcios se encargarían de elaborar el vinagre de manzana y de descubrir y dar uso a sus múltiples beneficios para la salud.

Desde la antigüedad se usaba para evitar o tratar distintos males que tenían que ver con las vías respiratorias, las encías, la piel, las digestiones difíciles, la obesidad y los huesos. Además, se utilizaba como condimento o conservador de los alimentos.

Se sabe que contiene más de 60 nutrientes, entre los que destacan el potasio, el calcio y el magnesio, minerales esenciales para que la presión se mantenga estable. Incluso, es bueno para fijar el calcio en los huesos y mantiene la piel y el cabello saludables.

En tanto, en comparación con el vinagre de uva (vino), el que se obtiene a partir del jugo de manzana posee grandes propiedades curativas y constituye un buen complemento alimenticio. El primero no es muy recomendable ya que contiene grandes cantidades de ácido acético y es irritante para el sistema digestivo.

El vinagre de manzana: un producto anticolestrol

Una de sus principales virtudes es que ayuda a quemar las grasas e impedir su acumulación, incluso en las arterias. Constituye un excelente complemento para tratar la hipercolesterolemia y la angina de pecho, ya que no sólo rebaja los niveles de colesterol LDL sino que ejerce una función de “arrastre” que no deja que este colesterol se adhiera a las arterias.

Por lo tanto, mantiene el colesterol y triglicéridos en forma soluble permitiendo que sean transportados y eliminados.

El vinagre de manzana como quema–grasas

Este producto facilita la digestión de las comidas, especialmente cuando fueron abundantes e impide que parte de las grasas que se consumieron se acumulen en el organismo en forma de adiposidad, evitando así la obesidad. Por lo tanto, es un buen complemento para las dietas de adelgazamiento porque ayuda a quienes deseen perder peso, actuando como emulsificador y antioxidante sobre las grasas.

El vinagre de manzana, al aportar al organismo una enzima, proveniente de este fruto llamada pectina, bloquea la absorción de grasas permitiendo mantener un peso ideal.

Otros beneficios

• Gran depurativo intestinal, gracias a su contenido de ácido acético. Combate el estreñimiento.
• Por su contenido de potasio, alcaliniza el Ph sanguíneo y evita mareos, calambres y cansancio.
• Tiene un poder saciante.
• Confiere efectos positivos para la sequedad de la piel y de las mucosas del cuerpo, por su riqueza en vitamina A
• Actúa como tonificante cerebral porque contiene fósforo
• Coadyuvante para personas con disfunciones de la vesícula biliar
• Coadyuvante para el tratamiento de los desórdenes hepáticos
• Desintoxica el hígado, metabolizando las grasas y evitando su acumulación

En general, el vinagre de manzana provoca en el organismo un efecto depurativo y remineralizante, logrando que quien lo toma se sienta más saludable y ligero.

¿Cómo debe consumirse?

Se puede utilizar todos los días como aderezo para ensaladas, verduras, salsas y otros platillos.
Las cantidades a ingerir dependerán de cada persona, y éstas se tienen que adecuar a los requerimientos individuales. Aclaramos que no debe usarse como medicamento.

¿Cómo preparar el vinagre de manzana?

Lo único que se necesita son manzanas. De preferencia, que sean de origen biológico para que ningún producto químico pueda estropear la fermentación; también, deben ser las más dulces y tienen que estar perfectamente limpias.

La dulzura de las manzanas es clave para la fermentación ya que a más azúcar, mayor graduación alcohólica. Además, si se deja algún trozo de piel de manzana en el zumo, la fermentación será más rápida. Todo el proceso tiene una duración de uno a dos meses.
Indicaciones:

• Elaborar el zumo, aproximadamente un litro. Para ello, hay que utilizar la pulpa de la manzana, sin corazón ni rabo.
• Colocar el jugo en un envase de cristal ancho y sólo llenarlo hasta la mitad; taparlo con un globo, con el fin de que no entre oxígeno y los gases de la fermentación se expandan. Dejarlo así por espacio de 4 a 6 semanas, bajo una temperatura de entre 18 y 20°C . Una vez que pasó el tiempo necesario para que el zumo se fermentara, al cual se le llama mosto, es momento de la transformación en vinagre.
• Poner el mosto en otro recipiente ancho, cubrirlo con un paño limpio y dejarlo en un lugar cálido, ya sea cerca de una estufa, un radiador o una ventana donde dé el sol, durante tres días.
• Cuando pasen esos tres días, destapar el recipiente y evitar exponerlo a la luz directa y a los cambios bruscos de temperatura. De hecho, será mejor si el proceso se lleva a cabo en un lugar oscuro.
• Remover el contenido una vez al día para que se oxigene. Hacerlo muy cuidadosamente para que la capa de fermento que aparece en la superficie no se rompa ni se hunda. De no ser así se morirán las bacterias que fermentan.
• Finalmente, filtrar el vinagre y envasarlo en una botella oscura puesto que la luz solar logrará estropearlo antes de tiempo.

De esta manera, se obtendrá un vinagre de manzana sin refinar y sin conservantes químicos, con todas las propiedades y beneficios para la salud de tu ser querido que previamente te dimos a conocer.

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