fisica cuantica y la conexion con tu ser interno! (Fred Alan wolf)

Publicado 6 octubre, 2012 por Ana Maria Peña

 

“Los antiguos sistemas de creencias ya eran cuánticos en su manera de ver el mundo”

Doctorado en Física Teórica por la Universidad de UCLA en 1963, Fred Alan Wolf  se dedicó a estudiar el comportamiento de partículas después de una explosión nuclear en la atmósfera alta. Su insaciable e inconformista curiosidad le llevó de ahí a campos de investigación mucho más heterodoxos, como las relaciones entre la conciencia del hombre con la psicología, la fisiología, la mística y la espiritualidad. Todo ello con la “deformación” profesional de un físico para quien el rigor y la ciencia conforman los pilares básicos de sus formulaciones.

Usted parece ser una persona muy curiosa y activa, lo que le ha llevado a viajar mucho y a experimentar el mundo desde la perspectiva de culturas muy diferentes. ¿Podría contarnos alguna de las experiencias más asombrosas que ha tenido fuera de nuestra cultura occidental? ¿Han influido estas experiencias en su visión y en su línea de trabajo?

Muchas de mis experiencias extraordinarias se describen en mi libro The Eagle’s Quest, que se publicó en español con el título La Búsqueda Del Águila por la editorial Los Libros De La Liebre De Marzo. Estas experiencias incluyen los sueños lúcidos de las personas que estuvieron a mi lado y las vivencias con los chamanes ayahuasqueros en la selva peruana, que tuvieron una gran influencia sobre mí. Ellos me dieron un modo de ver la vida que me permite comprender por qué las personas son tan diferentes entre sí y por qué nuestros patrones de conducta son así, y me proporcionaron la posibilidad de contemplar todo esto desde una perspectiva que jamás se me habría pasado por la cabeza si no hubiera hecho ambas cosas: estudiar física cuántica y vivir estas experiencias.

También conoció y pudo conversar con científicos como David Böhm, Richard Feynman y Werner Heisenberg. ¿Podría señalar los aspectos de estos encuentros con grandes pensadores que más le impresionaron?

Esperaba encontrarme con superhombres y me quedé completamente deslumbrado con lo corrientes que eran esas personas y lo deseosos que estaban de hablar sobre su trabajo y de responder a mis preguntas. Por otro lado, raras veces se interesaban por la investigación que yo estaba desarrollando. Por supuesto, yo entonces era mucho más joven y no tenía un cuerpo de trabajo a mis espaldas, como ellos.

Para el lego, la ciencia es determinista, empírica, objetiva, y sus resultados son incuestionables. Sin embargo, desde la aparición de la física cuántica y relativista los cimentos de la ciencia han sido sacudidos. La mayoría de la gente no es consciente de las implicaciones de esta nueva perspectiva y la misma comunidad científica en gran parte todavía no las acepta. ¿Cuál es la nueva frontera de la ciencia y por qué la comunidad científica se siente amenazada por ella?

La comunidad científica sí acepta estas nuevas ideas mientras se disponga de medios experimentales que puedan respaldarlas. Actualmente no existe ningún científico vivo que no acepte la Teoría de la Relatividad General, la Teoría de Relatividad Especial y la física cuántica. Las ideas más especulativas que conciernen a la relación entre la mente y la materia son efectivamente más difíciles de demostrar de una manera objetiva y están sujetas a la interpretación. En nuestros días constantemente surgen nuevas teorías en relación con estas ideas especulativas y, dado a que son difíciles de probar objetivamente, los científicos tienden a ignorarlas. Sin embargo, esto no sucede en la Teoría de Campos Cuánticos y la Teoría de Cuerdas. Muchos físicos están muy interesados en ellas a pesar de la falta de evidencia experimental. La Teoría de Campos Cuánticos ha sido demostrada con éxito en todas las áreas que tienen que ver con la materia y los campos electromagnéticos, pero no con la gravedad. La Teoría de Cuerdas no se ha demostrado experimentalmente y es muy poco probable que pueda ser probada algún día.

La nueva frontera es el espacio interior, el mundo de la mente, donde hay más que lo que la gente se imagina. Pensamos que todo está simplemente ahí fuera y que lo único que hacemos es filtrar cosas, pero no funciona así. Todas esas cosas que percibimos en realidad no están ahí fuera en forma sólida. Son de naturaleza ondular hasta que se perciben y por eso hay una diferencia ligera y sutil en ellas. Cuando empecé a estudiar este tema me di cuenta de que los antiguos sistemas de creencias ya eran fundamentalmente cuánticos en su manera de ver el mundo. No utilizaban física cuántica per se, pero su manera de ver las cosas era idéntica. Ellos realmente creían que si un doctor o chamán decidía bailar de un modo determinado, eso podría producir lluvia en un área determinada. Estas ideas forman parte de nuestros sistemas de creencias mágicas y son muy similares a la física cuántica.

¿No le parece que la comunidad científica en general rechaza el surgimiento de un nuevo paradigma en la ciencia y lo hace menospreciando su rigor y seriedad? 

Los científicos no son el problema; después de todo, son seres humanos con la misma aversión hacia las afirmaciones pretenciosas, supercherías y reivindicaciones falsas que cualquier otra persona. Por tanto desconfían de cualquiera que anuncie un paradigma nuevo o una teoría nueva sobre cualquier cosa. La gente debería mostrarse escéptica con anuncios de mucho bombo. ¡Fíjense en todos esos libros sobre las dietas para adelgazar escritos por doctores en medicina! La mayoría son basura que no tiene ningún fundamento y la gente generalmente vuelve a ganar peso de nuevo, a no ser que eleven sus tasas metabólicas mediante el ejercicio e ingieran menos calorías, lo que sí está basado en principios científicos. No tengo ningún problema con los científicos que son escépticos; todos los grandes descubrimientos tuvieron que pasar por ese escepticismo antes de convertirse en rigor.

Algunos podrían pensar que, siendo físico, tratar con lo que parecen ser fenómenos psicológicos, behaviorísticos o espirituales está fuera de mi competencia, pero permítame rebatir esta suposición con un argumento muy sencillo. Para empezar, posiblemente nuestras ideas sobre la mente han sido puestas en categorías erróneas. La mente no puede ser objetivable. Las formas objetivo-psicológicas o behaviorísticas de pensar sobre ella no pueden ser adecuadas. Un nuevo modelo subjetivo de la mente podría cambiar la forma del pensamiento científico e influir en la investigación de una ciencia de la mente. Incluso es posible que nos pueda ayudar a entender de un modo nuevo la evolución o a determinar cómo y por qué un ser crece para creer que no es nada más que el cuerpo, aunque puede sospechar que está desarrollándose algo más. Por ejemplo, en física estamos trabajando en una nueva manera de pensar cómo empezó el universo y de qué está hecho. Se llama Teoría de las Cuerdas, y uno de sus rasgos más destacados y sorprendentes es que se basa en ideas que no pueden demostrarse mediante ningún test experimental.

¿Cómo define la conciencia? ¿Son conscientes otros animales?

No soy más hábil definiendo la conciencia que dando una definición del tiempo. Todos “sabemos” qué son estas cosas, pero cualquier intento de definirlas tiende a ser una mera sustitución de una metáfora por otra, como por ejemplo “el tiempo es un río por el que uno pasa sólo una vez”, o “la conciencia es la mente de Dios”. Probablemente los conceptos realmente importantes simplemente existen y no se pueden definir. Los animales tienen conciencia como todas las cosas. La idea principal es que no hay tal cosa como la conciencia y el mundo material, no hay nada parecido a la dualidad. Hay una sola cosa. ¿Qué es? Eso resulta mucho más misterioso, profundo y difícil de entender. Hablamos de un mundo material y un observador que observa el mundo material, pero no creo que nadie sepa cómo se produce esta división. La separación del sujeto y el objeto es muy enigmática y se produce de tal manera que no se puede reducir a un supuesto sujeto existente y un supuesto objeto existente ya separados. El sujeto y el objeto no están separados, ni siquiera están interconectados. Son una sola cosa que se divide de diferentes maneras. El proceso es continuo. Es como un caramelo con toffee. Se divide en un sujeto y un objeto. Éstos se vuelven a juntar y se vuelven a separar de nuevo. Cada vez que ocurre esto los vínculos entre los dos son diferentes, lo que era sujeto y lo que era objeto cambia. Es un baile incesante. El toffee es un enorme caldero hirviendo que se llama vacío. Las partículas que la componen a usted ahora mismo, en este instante, cada uno de esos electrones estaban en ese vacío y han salido de ese caldero burbujeante. La ilusión consiste en pensar que eso se queda ahí de forma consistente. Algo mucho más profundo y misterioso tiene lugar y hace que parezca muy sólido y muy real.

Esto viene de la física cuántica. Hay un campo enorme que está ahí fuera y contiene tanto al observador como lo observado. Ahora bien, desde el punto de vista del observador parece como si él hubiera creado lo observado con tan sólo mirarlo, y desde el punto de vista de lo observado parece como si algo lo haya estado empujando. Es así cómo nos parece que sucede mirándolo desde fuera, desde el punto de vista de la física cuántica. El fundamento de la física cuántica es algo que no es ni material ni inmaterial y que se llama función cuántica o campo cuántico. Es imaginario y  a la vez tiene ramificaciones físicas. Pero no es ni físico ni puramente imaginario. Parece estar simultáneamente fuera, en el espacio, y en nuestros cerebros. Cuando el campo cambia, cambian los objetos materiales. ¿Cómo cambian? Los objetos cambian porque lo que representa este campo es el campo de probabilidades de que ocurran todas las cosas.

Los cambios en el campo de probabilidades se pueden comparar con una moneda trucada, uno de cuyos lados pesa más que el otro. Por ejemplo, una moneda que hemos trucado, en vez de una probabilidad del 50/50, tendrá una probabilidad del 75/25 si la lanzamos al aire. Lo que usted ve si lanza la moneda muchas veces son siete caras y media de diez posibilidades. Antes habría tenido simplemente 5/5, 5 caras y 5 cruces. La mente, el campo de probabilidades puede cambiar las probabilidades de tal forma que lo que uno observa cambie con una observación continua, modificando la manera en que uno observa algo. Ya sabemos que eso existe y obliga a desechar la noción del objeto mismo como algo inalterable, inmutable e invariable, excepto si lo mueve una fuerza física. La fuerza de la que estamos hablando no es la fuerza de un objeto físico que se ejerce sobre otro objeto físico. Se trata de un cambio de actitud. No es más enérgico o contundente que un cambio de idea o un antojo, o una fantasía en la mente de alguien, pero aún así parece surtir efecto. ¿Se puede aprovechar eso en términos de efecto transformador global? ¿Es lo que utilizan los chamanes cuando curan a la gente o lo que utilizan las naciones cuando quieren movilizar a la gente para que vayan a la guerra? ¿Puede que un tipo de efecto transformativo como el campo de probabilidades en una mente influya en otra mente de tal forma que la mente colectiva se sienta como un solo campo de probabilidades, que a su vez afecta a todo? Eso puede ser efectivamente lo que está sucediendo.

¿Cree que la humanidad progresa o evoluciona en términos de su conciencia, o al menos en términos del reflejo de esa conciencia en la mente, desde la aparición del Homo Sapiens hasta el presente y de cara al futuro?

Evolucionamos a través de nuestra mente y su capacidad de manejar un entorno que cambia continuamente. Nuestra evolución ha sido excelente en la fabricación de herramientas y el poder del pensamiento abstracto, es decir, en el campo de la llamada realidad objetiva, pero hemos fracasado en la evolución en el campo de la codicia y desconfianza, es decir, en el de la realidad subjetiva.

Lo que está ocurriendo sucede a causa de la aceleración del proceso de la individualización. A través del proceso en el que el yo se hace más consciente se ha producido una unión de la conciencia. Es como una paradoja. A través de la separación se ha producido la claridad de la unión. Sin la separación, sin la individualización, esta claridad de la unidad nunca se habría dado. Pero lo que viene ahora es experimentarla a través de la individualización. Ya no se trata sólo de creer en la unidad, sino de experimentar la unidad a través de la meditación individual, no en grupo ni mediante la mente colectiva, sino a través del proceso individual de hacerse consciente de que hay algo más que los pensamientos individuales. La conciencia del nivel psíquico está creciendo, pero no gracias a la práctica colectiva. Ahora mismo hay un deseo enorme de saber. La gente está hambrienta por introducirse en la base del nuevo conocimiento porque pueden oler, sentir o intuir que hay una nueva forma de conciencia que está emergiendo a su alrededor. Hoy en día las herramientas tecnológicas nos conducen hacia ahí. Un ejemplo casi trivial es internet, que nos proporciona una comunicación global casi a la velocidad de la luz. Con esto está surgiendo un sentido de la unidad de la conciencia. Hay una gran ilusión, una gran esperanza.

Ha escrito una serie de cuatro libros sobre la “Nueva Alquimia” titulados De la Mente a la Materia; De la Materia al Sentimiento; Del Sentimiento al Espíritu; y Del Espíritu a la Mente ¿Podría explicarnos qué implica cada salto?

Los libros 3o y el 4o todavía no están escritos y es posible que haya algunos cambios en ellos. En el 1er libro, De la Mente a la Materia, describo nueve principios de la alquimia que también se reconocen como semillas de la cábala o arquetipos de la experiencia humana o, si se quiere, las semillas que Dios debe plantar para crear el universo, incluyendo la vida. Mi objetivo en ese libro era proporcionar una idea del profundo misterio relacionado con la mente y la materia, cómo es que existimos y a la vez sabemos que existimos.

En el 2o libro, De la Materia al Sentimiento, he llevado la historia de esos arquetipos más lejos, mostrando cómo se manifiestan. Con eso me refiero a nacer, empezar a auto-reconocerse y auto-organizarse como vida. El aspecto más importante de este proceso vivo es que la vida se siente a sí misma y se conoce a sí misma. Incluso cuando la materia viva muestra un comportamiento complejo, he mostrado cómo estos mismos nueve arquetipos básicos ayudan a explicar todos los procesos de la vida, incluyendo la capacidad de autoengaño y evolución.

En el 3er libro, Del Sentimiento al Espíritu, quiero hablar de la transición más importante que se nos plantea, el difícil proceso de hacernos conscientes espiritualmente. Es una jugada nada despreciable. Incluso si no logramos tener una concienciación espiritual única en vida, nos enfrentaremos todos a ella en el momento de nuestra muerte. Nadie escapa a esta última concienciación espiritual, independientemente de lo que creamos que es real, y corresponde a cada uno ganar alguna perspicacia espiritual. Uno no puede hacerlo intelectualmente ni ciegamente. Entonces, ¿cómo se hace? La respuesta es: a través del sentimiento. El sentimiento representa el terreno más esencial del que puede brotar la conciencia.

Finalmente, en el 4o libro, Del Espíritu a la Mente, intentaré explorar cómo la vida se convierte en el ser. Para mí, primero nace la mente y de la mente surge la materia. Las respuestas a todas estas interrogantes las puede proporcionar una comprensión más profunda de la Teoría del Campo Cuántico, en que actualmente se centra mi interés primordial.

Desde su punto de vista científico, ¿cómo interpreta el misticismo, la religión y la espiritualidad?

Estas experiencias son los impulsos de vida más esenciales que tenemos. El misticismo es la experiencia del misterio, la religión es un intento de controlar ese misterio y la espiritualidad es el reconocimiento y la apreciación de este misterio. La separación es muy antigua y se remonta a los tiempos en que la magia era la práctica predominante. Si usted quisiera que algo sucediera haría un conjuro, crearía un escenario de “abajo como arriba”, posiblemente incluso crearía un modelo con sus propias manos y lo manejaría a su antojo. Si quisiera que lloviera, dejaría caer piedrecitas. Si eso no funcionara, probaría algo diferente. La magia siempre fue un intento de controlar la naturaleza. Es posible desde un punto de vista puramente materialista que una práctica como esta pueda funcionar. Por ejemplo, lanzar muchas piedras hacia arriba en un aire cargado de humedad provocaría la aparición de algunas corrientes de convección que en una situación inestable podrían generar la descarga de algún nubarrón. Pero existe otra posibilidad que es completamente diferente. No tiene absolutamente nada que ver con el control del chamán, sino con que el chamán es consciente de que él es el tiempo. El chamán se convierte en el tiempo, se convierte en la nube. Él empieza su danza cuando está a punto de llover. Para una persona corriente que lo está mirando, el chamán ha provocado la lluvia, pero el chamán no ha hecho que llueva. Él es la lluvia. ¿Cómo podría el chamán provocar algo que él ya es? El chamán es sensible a cuándo y dónde se mueve el Gran Espíritu, lo percibe. Nunca trata de controlar al Gran Espíritu, está completamente integrado en Él. Lo único que hace es entregarse al Gran Espíritu, le deja entrar y se hace consciente de Él. Su esencia no está en prometer un resultado como la lluvia. Su esencia consiste en hacerse consciente. Ninguno de los chamanes con los que he trabajado nunca ha intentado decirme que ellos pueden ejercer control, sino que esperan para ver si el Espíritu va a entrar en ellos. Se hacen conscientes del Todo, del Gestalt.

¿Existe una creciente convergencia entre la ciencia puntera y la espiritualidad o el misticismo? Suena casi contradictorio…

Ciertamente muchos científicos se interesan por el misterio del que hemos hablado. Pero yo no diría que las dos escuelas del pensamiento estén convergiendo, simplemente porque muy poca gente comprende realmente la ciencia o las matemáticas. ¿Cómo se puede hacer converger dos maneras de pensar si una de ellas permanece desconocida?

¿Será capaz la ciencia de captar en términos científicos el universo o la esencia que está más allá de la realidad? Todas las tradiciones espirituales afirman que el lenguaje nunca podrá captarlo completamente. Sólo la experiencia en primera persona puede permitirlo…  

Siempre habrá un misterio alrededor de esta cuestión. La ciencia está intentando entenderlo únicamente en términos objetivos, mientras que la experiencia espiritual es puramente subjetiva y no se puede expresar. La ciencia occidental es mucho más mágica, intrusiva y más jerarquizada de lo que fue el chamanismo. La división entre místicos y científicos se produjo a raíz de la perspectiva que adoptaron los occidentales cuando por primera vez vieron unas prácticas místico-mágicas. Debido a la necesidad de controlar la naturaleza, los científicos supondrían que el chamán estaba haciendo algo para conseguir que algo sucediera. Es una suposición lógica basada en el supuesto de que el chamán es como un mago que manipula y engaña al público.

¿Cómo explica que las diferentes tradiciones espirituales coincidan en sus principios más básicos? Utilizando el método científico como referencia, ¿probaría el hecho de que diferentes personas de creencias distintas hayan llegado a las mismas conclusiones que éstas posiblemente sean verdades universales? 

Hasta donde están de acuerdo probablemente sea porque accedieron a una misma mente o a la Mente de Dios para lograr su perspicacia. En realidad, sus descripciones normalmente difieren bastante, de ahí los problemas relacionados con las religiones que luchan entre sí por la supremacía en el reino de Dios. Es solamente la retrospección lo que permite ver que todas dicen lo mismo. Cuando Cristo dijo lo que dijo, la visión de la espiritualidad de los judíos y romanos no percibió mucha similitud en todo aquello. Tampoco la ven ahora los cristianos, los musulmanes, los hindúes, los indios americanos, los seguidores del Vudú y los judíos, por citar algunas religiones.

Ha dedicado una gran parte de su energía y esfuerzo a tratar de transmitir al público la ciencia. ¿Por qué siente esa necesidad? ¿Cree que es importante para la sociedad entender los descubrimientos científicos y sus implicaciones?

En realidad lo hago porque me gusta hacerlo. Me asombra que tanta gente disfrute escuchándome y leyendo mis libros. Pienso que les gusta usar sus mentes como a mí me gusta usar la mía, para pensar sobre el misterio. Parece que he encontrado una manera de excitar las neuronas, de proporcionar una formación para que los corazones místicos de la gente latan un poco más fuerte y se oigan sin dejar fuera la física, la lógica o la razón. Además, en nuestro mundo occidental pocos científicos quieren hablar sobre Dios, la espiritualidad o la mística. De ahí que yo haya encontrado un hueco en esa necesidad.

Cambiando de tema, ¿cuáles son en su opinión los motivos que están detrás de nuestra crisis medioambiental? En términos de la conciencia ¿cómo encaja nuestro conocimiento sobre nuestro lugar en el universo en la actual situación? ¿Cree que podemos acabar destruyendo la vida sobre la Tierra o a nosotros mismos?

Básicamente creo que el mundo no funciona sin crisis. Parece que el universo necesita situaciones extremas para existir y actualmente estoy trabajando en mi próximo libro sobre esto. Siempre habrá algún tipo de crisis en la vida. Ahora lo veo como algo muy serio y, a la vez, como algo cómico y dramático. La vida es un drama, una obra de teatro en la que nosotros interpretamos papeles diferentes. No creo que vayamos a destruirla porque en ese caso el drama habría terminado y haremos cualquier cosa para que continúe. Somos adictos a la vida y continuamente surgen una gran cantidad de problemas y dramas para evitar que deseemos la muerte.


Un nuevo paradigma


El Dr. Wolf ha sido profesor en la Universidad de Londres, París, San Diego State y en el Instituto Hahn-Meitner para Física Nuclear de Berlín, entre otros. Es autor de 11 libros y ha sido galardonado con el Premio Nacional para libros científicos de Estados Unidos. Su vocación divulgativa le ha llevado a hacerse un sitio en la televisión (canal Discovery), el cine (¿Y tu que sabes?), la radio y como conferenciante por todo el mundo. Sin embargo no es su currículo lo que le ha hecho destacar  sino su visión, atrevida y rompedora, de la realidad. Pertenece a un nuevo y reducido grupo de científicos que postulan un nuevo paradigma donde el determinismo que ha marcado el método científico moderno pasa a un plano secundario y en el que la física cuántica, el origen del universo y el espacio interno de la mente imposibilitan la deducción objetiva de teorías probadas por experimentos. En definitiva: la fascinante nueva frontera de la ciencia.

Si quieres escucharle aquí:

Pueden continuar viéndolos en you tube hasta el video 9.

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